Duncan no me respondió a la pregunta que le hice, pero no hizo falta, me miró y sonrió y con eso solo supe que la respuesta de él, si que conocia a Mario. Mi esposo no dejaba de llamarme y mandarme mensajes una vez que volví a poner la ficha en mi móvil, pues Duncan la quito por un tiempo para que no me localizara nadie, pero necesitaba hablar con mi madre y saber cómo se encontraba mi padre, si ya le habían dado el alta o si ya estaban en mi casa. Al día siguiente cerca de la hora que empezaba