Dos días pasaron desde que Ana me llevó a la casa de su tía Joana, tres días después mi amiga volvió a su casa por las exigencias de su madre, aunque me llamaba por teléfono de vez en cuando para preguntarme como me encontraba. Duncan no me dejaba hacer nada en la casa, cocinaba él y con ayuda de la asistenta que mi amiga tenía contratada, hacían los quehaceres de la casa, así que me pasaba el día sentada en el salón o en el jardín leyendo o viendo la televisión.
—- Irene ¿te apetece acompañarm