Vi a Aaron de rodillas delante de mí y todo mi cuerpo empezó a temblar como si fuera gelatina, no me lo podía creer, ¿me iba a pedir matrimonio? él sabía que aún no había terminado lo que yo tenía con Mario, aunque la verdad era Marrio lo que quería conmigo.
— Irene, se que no me he portado muy bien contigo, pero me gustaría que aceptaras mis disculpas, por eso quiero pedirte que seas mi prometida ¿me aceptarías? —- me dijo sin dejar de mirarme.
—- DI que sí nena, huy qué emocionante —- grito m