Ya caía la noche cuando escuche sonar el timbre de mi casa y a varias mujeres hablando y riendo, por la curiosidad me senté en la cama para ver si podía ver por el hueco de la puerta de quién se trataba, pero no hizo falta, pocos segundos después pude ver como entraban en mi dormitorio mis amigas Ana y Vivian, nos dimos las tres varios besos, sentándose ellas alrededor mío en la cama.
—- Te hemos echado de menos estos días que estabas de viaje, tu hermana cuando vinimos a verte nos dijo que te