CAPÍTULO 35
―¿Quién eres? ―Dylan miro a Raquel sin miedo en sus ojos, con una calma y seguridad que no coincidían con su edad, lo que hizo que ella se interesara aún más.
Ella dejó la botella en sobre la mesa y se acercó, se puso en cuclillas y le pregunto.
―¿Eres su hijo?
El niño pasó por alto a la mujer y se dirigió hacia su padre que estaba recostado en el sofá.
―Soy su hijo, pero tú no has dicho quién eres.
Sintiendo que ella era inofensiva, Dylan se sintió relajado.
―Trabajo con tu p