Capítulo noventa y tres: Un no lo acepto.
— No, gracias, bailen ustedes— recalqué con un tono ácido que ella distinguió muy bien.
En ese momento Matt se armó de valor y también hablo,
— Yo no tengo problema en bailar, pero bueno si ella no quiere.
Claro que no bailaría con él, tenía que mantener mi ego, aunque sea; quedándome sentada, le saque el micrófono de las manos a Renata y la lleve a los brazos de Dilan, a Matt lo empuje hacia ella, para que bailaran juntos.
En esos segundos pude ver un rostro escondido, husmeando detrás