Capítulo catorce: Enamorada de un chico malo.
Luego de un rato alguien entro en la habitación,
— Ahí; perdónenme, no quería interrumpirlos— dijo su abuela mientras yo me alejaba de él a toda prisa, sonrojada y con el alma agitada,
— Ho, hola Rosa— respondí con la vos temblando,
— Tranquila, yo también tuve su edad, sabes— me dijo notando mi vergüenza, pero yo solo pude tomar mi bolso de la silla con apuro,
—Bueno, debo irme, nos vemos luego— asentí y salí lo más rápido que pude de ahí antes de que pudieran decirme algo.
Cuan