Capítulo noventa y uno: La reina del espectáculo
Admirar a su mujer se había vuelto uno de los deportes favoritos de Praxis Stratos. Nadie diría que el empresario más implacable y gran amante de su soltería estaría así de rendido ante los encantos de la madre de sus hijos pero era innegable que se moría por esa mujer y que, mientras ella se arreglaba, él se dedicaba a echarle miradas furtivas hasta que fue descubierto y esta le hizo saber que pronto estaría lista.
Los dos habían empezado a a