Capítulo cuarenta y uno. Más que sexo.
Britney llevó una extraña doble vida el resto del verano. Mientras Owen estaba ausente trabajando, supervisaba la maravillosa transformación de Villa Chrysafénios. Cuando estaba en casa, vivía de acuerdo con el horario de él. Owen había cancelado todos los compromisos en el extranjero que había podido. No dejaba viajar grandes distancias a Britney, pero eso a ella no le importaba. El trabajo llenaba sus días y siempre había alguna limusina a su disposició