Capítulo ciento siete: Un muerto no puede morir dos veces.
Aquel hombre no conocía a Thalia ni a Praxis ni a ninguno de ellos antes de que la secuestraron...porque para wl griego aquello ya era un secuestro, un indiscutible acto de privación de la libertad de su mujer por medio de la manipulación y el chantaje.
La pregunta era, ¿con qué la habían chantajeado?
—¡Habla más! —exigió Praxis poniendo el cañón de su arma en la sien que aquel hombre que había provocado que no pudiese rescatar a su m