Capítulo 255

Se las limpió enseguida, como si temiera que alguien notara su debilidad.

Pero antes de que pudiera apartarse, Alexander cubrió su mano con la suya y la atrajo hacia él. El roce áspero de sus dedos hizo que su brazo temblara ligeramente.

Le rodeó la nuca y la obligó a mirarlo de frente.

Maya no quería que viera las marcas de lágrimas en su rostro. Intentó apartarse, pero Alexander le sostuvo la barbilla con la otra mano.

—Yo… —apenas alcanzó a decir.

El rostro de Alexander se acercó; la punta f
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP