92. El juicio del Alfa
El salón del juicio de Aryndell era solemne, silencioso, rodeado de columnas antiguas marcadas con los nombres de los líderes más importantes del reino. Esta vez, el nombre que llenaba la sala no era el de un héroe… sino el de un acusado.
Sebastián, Alfa de la manada de Fuego.
Vestía una túnica oscura, sin insignias. Las cadenas de plata rodeaban sus muñecas, no por precaución… sino por protocolo. No intentaba escapar. No gritaba. No rugía.
Solo esperaba.
La sala estaba repleta. Los alto