Setenta y dos horas. Ese fue el tiempo exacto que tardó la historia de una sola mujer en convertirse en la historia de cuatro millones de personas. El documental había aterrizado en la plataforma de streaming un jueves por la mañana, justo después del estreno en el festival. Sofía Reyes no había hecho una campaña de marketing tradicional. No había carteles gigantes en el metro de Madrid ni anuncios intercalados en la televisión. Había dejado que el algoritmo hiciera lo que hace cuando detecta r