El artículo de Herrera tuvo reacciones durante tres días.
No porque el tema fuera extraordinariamente polémico sino porque el apellido Jones seguía siendo suficiente para que la prensa del corazón mantuviera el motor encendido con cualquier combustible disponible. Fotos de Laura y Álvaro entrando y saliendo de la firma. Una columnista de un medio de tendencias escribió un análisis titulado La paradoja del perdón femenino: entre el empoderamiento y la claudicación, que Laura leyó hasta la mitad