El parque de la esquina del ático tenía tres bancos y un árbol que en octubre ya había empezado a soltar las hojas.
Se sentaron en el banco del medio.
Laura habló.
Le contó todo con el orden que había organizado en el tren: la carta de Carmen, la llamada a Tomás, el viaje a Málaga, la terraza del puerto, el café con leche y los ojos azules que Laura había reconocido porque eran los mismos ojos de Álvaro cuando no intentaba parecer invulnerable.
Le contó que Carmen ya estaba embarazada cuando co