Capítulo 86 —El rostro de Vanya
Narrador:
El silencio se volvió incómodo, tan denso que Sofía deseó poder hundirse en la silla. Sentía las mejillas arder, la vergüenza apretándole la garganta. Luigi la observaba en silencio, los brazos cruzados sobre el pecho. Pero entonces suspiró, se inclinó hacia ella y, con un gesto más suave, le quitó la mano del rostro.
—Eh… basta, Sofía. No tienes por qué esconderlo.
Ella parpadeó, con los ojos brillantes.
—Me haces sentir como una idiota.
—No eres una id