Capítulo 150 —La hija del Diablo
Narrador:
El club estaba vacío a esa hora, con las persianas bajas y apenas un par de luces encendidas. Era otro de los negocios que el Italiano tenia. Renzo había ordenado que nadie más se acercara. Quería a Marco frente a frente, sin testigos, sin oídos. Sofía estaba con él, en silencio, observando cómo apretaba el móvil en la mano como si quisiera partirlo.
Marco apareció puntual, empujando la puerta pesada. Llevaba el paso firme de siempre, pero había algo en