Mundo de ficçãoIniciar sessãoEstaba despierta.
Lo sabía porque la cabeza no puede doler tanto ni en las peores pesadillas.
Tuve un recuerdo rápido, borroso, de bebida pasando por mis manos. Cerveza, licor, espumante, champagne. Tenía motivos para sentir esos cuchillos ensañándose con mi cráneo.
Por suerte no tenía que ir a la oficina hasta la tarde.
Siempre hay que tratar de ver el vaso medio lleno… Muy a tono, mi analogía.







