La noche había caído con lentitud sobre Manhattan, envolviendo la ciudad en un manto de luces cálidas y murmullos lejanos. En la mansión adosada de estilo clásico, el silencio posterior a la cena era profundo, solo interrumpido por el leve crujir de los pisos de madera y el ocasional sonido del tráfico filtrándose desde la avenida cercana. Mariposa se encontraba en el pequeño patio trasero, un rincón discreto entre muros de ladrillo cubiertos de hiedra. El lugar tenía un aire secreto, como si n