CINCO AÑOS MÁS TARDE Se habían casado y bautizado a León al mismo tiempo. Ellos solos, con Ludmilla y un amigo italiano de Dante, Máximo Rossi un romano que había estado un corto tiempo en el ejército antes de hacerse cargo de los negocios de su padre y fue un inversor en la empresa de seguridad de Dante. Adriana había comenzado a trabajar con él en su empresa, y era increíblemente buena. En sistemas y en inteligencia, cuando estaba siguiendo o cuidando a alguien. Con los años llevaron a Seguridad Pucci a lo más alto, acrecentando su fortuna. El hecho de trabajar juntos, los unió más. Se llevaban bien y hacían buen equipo, aparte el sexo era fabuloso. Cada día mejor. Prácticamente no tenían límites en la cama, excepto lo que hacía al hecho de compartir. Ella estaba negada a la posibilidad de un trío, al menos con una mujer, puesto que era celosa de Dante...una sola vez lo habían hecho pero con otro hombre y si bien a Dante le gustó la experiencia después decidió que no quería comparti