Capítulo 63. Accidentalmente.
Zinnia con la mirada perdida y la voz muy, muy bajita y titubeante le decía al dragnir lo ocurrido, Kaldem escuchaba con una enorme sonrisa de diversión en la cara mientras la loba se hacía nudos para hablar, al parecer en su última misión huían de una ola de arañas y se lanzaron a un pozo.
El oso debido al frío empezó a dormirse y Zinnia para mantenerlo despierto decidió que lo mejor era comenzar una calurosa sesión de besos con el karhu.
La sonrisa de Kaldem ya no era suficiente, el dragn