Mundo ficciónIniciar sesiónLa lucha entre humanos y sobrenaturales continúa en las sombras, los cazadores deberán luchar por sus familias y por sus vidas, la hija del alfa encontrará a su otra mitad en dónde menos espera, ¿Podrán sobrevivir a la guerra y al amor? Las historias de los cazadores se entrelazan entre el amor y el odio, la búsqueda de justicia y de venganza, amores prohibidos entre humanos y sobrenaturales se mezclan con las misiones de los cazadores. Cada nueva misión traerá más de una sorpresa, un grupo de humanos y mestizos liderados por los descendientes del lycan más poderoso, serán los protagonistas principales en éstas historias.
Leer másBirgrem se detuvo en la entrada de su habitación, el lugar estaba desierto, ya no quedaba nada únicamente se podía ver en la habitación la espada, la espada que su clan forjó para él, la espada que contenía el hierro de la sangre de su clan y que ahora debido a su muerte y a la de Zinnia su sangre también ya era parte de la espada. Cuando Birgrem escuchó que la espada había absorbido su sangre se quedó sin comprender, su espada nunca tuvo aquella cualidad, él siempre limpió la hoja de su espada en el pelaje de su oso. Ahora sola en la pared estaba la espada, la espada ya no tenía el brillo que siempre tuvo, la espada lucía vieja y herrumbrosa, el color plata brillante de la hoja ahora era el color marrón apagado del óxido. Birgrem no entró en la habitación, no podía hacerlo, hubiera sido como volver al pasado y ya era libre de aquel pasado, un pasado que siempre lo había atormentado, y que ya no existía. Un par de delicadas manos se unieron delante de él rodeando su cintur
Julted y los otros dos cazadores bajaron de lo alto de la torreta, decidieron dejar a la pareja disfrutar de su recién adquirida vida, en la base de la escalera fue en donde Kaldem y Alcem los encontraron, al escuchar lo ocurrido el dragnir sonrió aliviado. Alcem se mantuvo quieto con el ceño fruncido, algo estaba mal, el lobo del Alfa empezó a gruñir y Kaldem se puso alerta, él no había cambiado su muerte nunca con Birgrem, pero si lo había interrogado mucho acerca de eso. — ¿Ocurre algo, Alfa? preguntó el dragnir bajando la voz. — No lo sé, siento que hay algo diferente con el despertar de Birgrem está vez. — ¿Por qué lo dice, señor? preguntó Julted un poco inquieto, talves no debieron dejarlos tan pronto. Alcem les contó que cuándo él cambio su muerte con Birgrem tan solo despertó, era como si su inminente muerte hubiera sido tan solo una pesadilla, no le ocurrió nada más, no le faltó el aire, no tosió, no se sintió desorientado, nada, tan solo siguió vivo. K
Julted les contó lo que había pasado en el momento en que la cuerda de eophry se rompió y la pesadilla en la que se quedaron atrapados, al parecer no había sido una pesadilla había sido el pasado, Alcem corroboró varios hechos que los cazadores presenciaron, el lycan no estuvo allí, pero tenía fragmentos de la memoria de Birgrem. Kaldem se frotó el rostro, Zinnia le había dicho que tuvo una pesadilla, en su sueño Birgrem moría desde aquella torre, ¿Y si no fue una pesadilla sobre el futuro sino sobre el pasado? Zinnia había muerto por nada, ella vio a Birgrem morir en el pasado, posiblemente en este tiempo Birgrem también hubiera muerto, pero gracias a la maldición él no puede morir, por lo que Zinnia al parecer murió por nada. Los demás escucharon la razón por la cuál Zinnia y Kaldem estaban en aquel lugar y ninguno de ellos sabía si había sido una buena o mala idea, después de todo ninguno de ellos puede ver el futuro y el pasado no puede ser cambiado por mucho que uno desee
Alcem gruñó y Kaldem volteó, él también había escuchado las pisadas dentro de las ruinas, el lycan hizo una seña al dragnir, iría a ver a los nuevos visitantes, Birgrem podría despertar en cualquier momento y era mejor que uno de ellos estuviera allí para explicar la situación. El lobo gris del alfa empezó a bajar las escaleras, llegó al rellano y por puro reflejo volteó para ver el cuadro y se encontró con la pared vacía, lo único que había allí eran los restos de un marco y unos pocos pedazos de un espejo que ya no reflejaban nada. Alcem regresó a su forma humana, había algo terriblemente familiar con aquel espejo y tenía la sensación de que estaba pasando algo por alto, algo muy importante. Intentaba recordar que era lo que estaba olvidando, sabía que era muy, muy importante, pero no lograba hilar sus pensamientos, arriba en la torreta Kaldem contemplaba la espada, si no fuera por aquella espada Zinnia estaría con vida. Abajo los cazadores habían atravesado el puente y e
Último capítulo