Capítulo 89. Final.
El oso de Birgrem rugió con fuerza, no podía perder a Zinnia, no podía arrastrarla a esa oscuridad, a ese vacío junto con él, la risa cruel de Nimhe volvió a sus recuerdos y la furia que había estado conteniendo explotó, debía volver y salvarla.
Los ojos de Zinnia se estaban apagando, el rostro de Birgrem ya no era más que un manchón, un último beso, tan solo quería darle un último beso antes de que todo acabara.
En ese instante Birgrem abrió los ojos y tomó una gran bocanada de aire, sus