Capítulo 28. De regreso a casa.
Birgrem chasqueó la lengua y se encogió de hombros, su estómago gruñó con fuerza después de todo llevaba tres días sin comer, una vez había intentado morir de inanición, estuvo tres meses sin comer ni beber, su cuerpo apenas podía moverse, cuando pensó que finalmente lo lograría ya que todo se apagó, sintió un correntazo eléctrico y abrió los ojos, seguía vivo.
La última imagen que vio fuera de la ventana era la nieve comenzando a caer, en ese momento el olor del verano empezaba a extenderse