Capítulo 27. Misión en el puerto.
Glulk se dio prisa y con mucho esfuerzo logró voltear a Birgrem, el oso lucía fatal, cuando Glulk despertó se encontró en el fondo del mar, sus branquias funcionaban otra vez y el dolor de su pierna había desaparecido, miró sus manos y vio que ya no estaba enfermo.
¿Cómo era posible? ¡Birgrem! ¿Dónde estaba el karhu? él debió de hacer algo en lugar de acabar con su miserable existencia como se lo pidió.
El padre de Glulk siempre decía que el oso era un ser especial, no solo por su natural