Dos días después del señor Andrake haberse marchado seguia en ascuas, a la espera de valor, para marcharse de una vez por todas.
Ese monstruo diabólico volvería al día siguiente, necesitaba huir, incluso sus sensores se alarmaron al notar que la zona era más transitada de lo habitual, eso habia limitado su escape hasta el momento.
Ese mismo día, una horas más tarde, se armó de valor. Estaba decidido, se marcharía entrada la noche, había guardado algunas raciones de alimento en su mochila, un fo