El jefe desgraciado.
Isaías solicitó a un camarero para que llevará a la mesa en la que está Zoe una botella de la mejor champaña y con sorna observó como se la entregaban.
— Disculpe señor, pero no hemos solicitado nada— le dijo Zoe al camarero tomando la botella para devolverla porque Luisana estaba algo pasada de copas y pretendía seguir tomando, por lo que una champaña en esa mesa no ayudaba mucho.
El camarero se aclaró la garganta antes de explicar:
—Señorita, esta champaña se la envía un caballero— respondió