El dueño de esa voz.
—Ni eso se me da bien, apenas me han dado mi primer beso— largó sin ponerle frenos a sus palabras y cuando fue consciente de que había confesado se soltó de su madre, quién tenía la boca abierta de puro asombro.
—Necesitó detalles del príncipe que le ha dado ese beso a mi hija—. Zulema evitaba reír a carcajadas para no hacer que Zoe se sintiera más abochornada de lo que ya se ve y Zoe se fue a cambiarse mientras ella la seguía.
Zoe se metió al vestidor y Zulema se recostó de la puerta del mismo