Cuando Sech notó la manera burlona con la cual se comportaba el chupasangre con el que su padre quiere emparejar a su hermana sintió mucho enfado porque podía ver a través de la mirada profunda y fría de ese vampiro, incluso se le podía percibir la repulsión al hablarles, pero Abay a pesar de saber todo esto mejor que Sech, se mostró sumiso ante la burla de Armand y con cabeza agachada le contó:
—Señor Armand, hemos sido atacados por la manada del alfa Isaías y necesitamos su ayuda.
Armand fru