Alfa indiferente.
Esa mañana Zoe se levantó muy temprano, dormir con Luisana era todo menos cómodo, aunque no se lo dijera directamente, le encanta cuando puede quedarse sola en su cama y disfrutar abiertamente de su privacidad, pero decide tragarse eso y permitir que se quede a su lado casi todo el tiempo, a pesar de que en la casa hay más habitaciones.
Mientras se colocaba el mandil de pintura la veía estirarse y gimotear complacida de estar sola sobre la cama y Zoe llena de inocencia movió la cabeza hacia los