Melesia había enviado la cena para los dos, de ninguna manera iba a permitir que coman la comida horrible del hospital, por más elegante que fuera. A su parecer, el señorito sólo si comía lo que ella le cocinaba desde que era niño.
Luego de la cena, caminaron por el pasillo con lentitud por el pasillo del hospital, Lizzy en ningún momento se quiso separar de él. Y aunque él físicamente la sobrepasaba, ella lo sostenía del brazo para sostenerlo.
— Pequeña puedo caminar solo. No es necesario que m