Mis pies arden y queman, el sol se ha puesto más caliente y el calor me está matando. Estoy cansada, tengo hambre, sed y un dolor en los pies insoportable, siento que pronto llegaremos al pueblo, el camino parece volverse más largo. Al parecer no quiere dejarnos llegar y seguir torturandonos.
Todo mi cuerpo está mojado, como si me hubiese echado un balde de agua encima... llevamos máximo como una hora intentando que alguien se detenga, pero las pocas que lo hacían venían en familia e iban lleno