—¿Qué ocurrió? ¿Dónde están ahora? — preguntó con las cuerdas vocales comprimidas, ni siquiera ella reconoció su propia voz.
Su respiración se había vuelto errática y a pesar de que todas las extremidades le temblaban violentamente, debido a la repentina descarga de adrenalina, salió del apartamento y corrió escaleras abajo mientras, terminaban de acomodarse la chaqueta de un tirón, se cruzaba el aza del bolso sobre el pecho y escuchaba la voz temblorosa y asustada de Stacy, explicándole la sa