Mundo ficciónIniciar sesiónNo sé cuánto tiempo me quedé encerrada en el baño. Las dos líneas en el test de embarazo seguían ahí, crueles, permanentes.
Tenía el corazón apretado, una mano en el vientre, y un millón de voces gritándome por dentro.No podía decirle. No todavía.No cuando apenas sobrevivíamos a lo que éramos.Salí en silencio, caminando como si pisara cristales. Ethan dormía boca abajo en el colchón, la sábana enredada entre sus piernas, el cigarro apagado en el cenicero impr






