No debo tomar represalias contra los demás. No debo tomar represalias contra los demás. No debo tomar represalias contra los demás.
Solté un suspiro de puro cansancio cuando terminé la décima hoja repitiendo la misma frase una y otra vez.
A que no adivinan dónde estábamos Ari, Carla y yo.
Exactamente, castigadas gracias a la maldita venganza de Ariette. Sí, era Ariette, porque gracias a ella y a sus planes, llevábamos cuatro días yendo a la escuela de Nick, donde teníamos que pasar tres horas y