El aire fresco de la mañana limpiaba sus pulmones, y el ritmo constante de sus pasos sobre la tierra húmeda del sendero comenzó a crear una cadencia hipnótica. Axel y Miriam llevaban un buen rato corriendo, el bosque comenzaba a despertar los sonidos de las aves y de los pequeños animales hacían que el bosque cobrará vida. Las protestas iniciales de Miriam se fueron disipando, reemplazadas por una sensación de vitalidad que no sentía desde... bueno, desde siempre.
Axel corría a su lado, ajusta