Capítulo 7
El viento nocturno cargado de humedad, jugaba con los tirantes del vestido de Sofía, recordándole que estaba expuesta, no solo al frío, sino a la mirada del hombre que seguía sus pasos como un depredador.
No pasaron más de dos minutos cuando el sonido del motor de su coche rompió el silencio de la acera.
Un vehículo negro, de vidrios polarizados y una elegancia imponente, se detuvo con suavidad justo al lado de Sofía.
La ventanilla del copiloto descendió poco a poco. Miguel no la mir