CAPÍTULO 108.
Capítulo 108
El estruendo en la parte superior de la escalera de caracol congeló la sangre de los tres. Guzmán, con la rapidez de un rayo, bloqueó el cuerpo de Sofía con su propia espalda y encañonó su arma hacia la oscuridad por donde acababan de bajar. El ruido del seguro siendo liberado resonó como un trueno en el silencio sepulcral del sótano.
Miguel, aferrado a la caja de seguridad negra, sintió un sudor frío recorrerle la espalda. Sentía que estaban metidos en una ratonera. Si alguien baj