—Voy —dijo Dominic finalmente, su voz decidida a pesar de la tensión visible en sus hombros.
—Voy contigo —dijo Mara.
Caminaron juntos hacia Helena, cada paso sintiéndose más pesado que el anterior. Helena los vio acercarse, su postura rígida, como si se preparara para el rechazo antes de que pudiera llegar.
—Viniste —dijo Dominic al llegar frente a ella, la palabra saliendo neutral, sin calidez pero sin frialdad tampoco.
—Diez minutos —dijo Helena rápidamente—. Es todo lo que pedí, y es tod