—Estaré allí en una hora —dijo Mara.
Terminó la llamada y se quedó completamente inmóvil durante tres segundos. Luego dejó el teléfono boca abajo sobre la cama y miró a Clara.
Clara ya la miraba con una expresión que decía que había escuchado cada palabra y que no estaba contenta con ninguna de ellas.
—No —dijo Clara.
—Clara.
—Mara, no. De ninguna manera. ¿Helena Harlow te llama de repente al día siguiente de que recojas documentos con su firma y quieres entrar a solas con ella en una habitació