Mundo de ficçãoIniciar sessãoMáximo.
Sin querer me asomé por la ventana, y lo que mis ojos vieron a simple vista fue que el mocoso malcriado estaba acorralando a mi chiquita. La adrenalina empezó a bombear y esparcirse por todo mi cuerpo. Sin pensarlo dos veces doy media vuelta y salgo de la habitación como alma que me lleva el diablo. Esa misma habitación que está marcada de puro amor entre Liliam y yo.







