Mundo ficciónIniciar sesión***
Cuando me libre del vestido, los deliciosos bocadillos llegaron a la mesa del sofá. Todos nos sentamos en sillas doradas y empezamos a comer.
—En dos días puede retirar su vestido —nos informa la gerente del lugar.
—¡Perfecto! —exclamo levantándome de la silla.







