Mundo de ficçãoIniciar sessão—¡Está dormida! —llevo mi mano a mi nuca—. Entonces ambos tenemos que hablar, puesto que se me ha ocurrido un nuevo plan.
—Dime, mientras caminamos al estudio, y no te preocupes porque tu servidora ya mando comida y bebidas.
—¡Perfecto! —froto ambas manos.
—Pero dim







