Vania lo siguió al elevador como si nada, pero los nervios le estaban jugando en contra cuando se dio cuenta de su propio sudor y se estremeció por completo. Cualquiera se habría burlado de su actitud.
Ella misma encontraba absurdo que se sintiera de esa forma, muy parecida a la primera vez que la poseyó un hombre.
Era verdad que no fue por amor, era verdad que tenía miedo de no salir viva de aquel hostal, pero la expectación era similar.
El no saber lo que le esperaba al entrar a esa habita