Capítulo 96. Tratando de entender.
—¡Claro que tenía razones, y muchas! —Aurora apareció de repente, saliendo de detrás de una de las grandes columnas del jardín, con una sonrisa que a Catalina le pareció cínica. Fue evidente que las había estado siguiendo, escuchando cada palabra.
Un alivio recorrió a Catalina al darse cuenta de que no habían hablado de las sospechas de Francesco sobre la verdadera identidad de ese hombre, porque, al final, no podían confiar en nadie en ese momento.
—¿Y según tú, qué motivos tendría Francesco p