Capítulo 77. ¿Es ella?
Un escalofrío helado recorrió la espalda de Catalina, tensando cada músculo de su cuerpo. Se quedó inmóvil, como una estatua de piedra, sintiendo cómo una oleada de sorpresa y confusión la invadía.
La voz desconocida resonando tan cerca de ella la había tomado por sorpresa, interrumpiendo sus pensamientos y sembrando una repentina inquietud en su interior.
La calidez del ambiente de la tienda pareció desvanecerse, reemplazada por una sensación extraña y momentánea de vulnerabilidad.
—Disculpe,