Capítulo 18. Mala jugada.
Francesco irrumpió en su oficina con la furia de un huracán. Las palabras de Vito resonaban en su mente: problemas con el tráfico de perlas, una operación que siempre habían ejecutado con maestría, ahora inexplicablemente demorada justo cuando todo estaba acordado. La facilidad con la que su mafia solía llevar a cabo estas transacciones se había esfumado, dejando tras de sí un rastro de interrogantes y una creciente sensación de que algo no marchaba bien.
—¡Por el infierno! ¡Dime qué pasó con l