Kael.
Había pasado más de una semana y las cosas no estaban ni cerca de estar bien, mucho menos de resolverse. Por más plan que hubiesen elaborado, ponerlo en marcha estaba siendo todo un desafío. Sin embargo, muy en el fondo, sabía que tarde o temprano la calma regresaría a sus vidas, pero, ¿cuánto tiempo más podrían esperar? La cruda verdad era que Liam seguía postrado en una camilla de hospital, inducido a un coma farmacológico por recomendación de los médicos. Alex y León los mantenía al ta