Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl beso con Samantha en el establo visitaba mis recuerdos a cada instante, pero también eran borrados por la presencia y la cachetada de Alicia. Cuando volvimos al apartamento discutimos muy fuerte, de nuevo intentó amenazarme con quitarse la vida, pero afortunadamente solo eran palabras vacías y sin ningún sentido.
En cuanto a Eros, su petición era ser dueño de la granja y aunque era una verdadera locura, ahora sus amenazas apuntaban directame







