Leo frunció el ceño al ver que Jonathan le llamaba e inmediatamente contestó.
—¡Amigo! Finalmente contestas —exclamó entusiasmado.
—¡Ah! ¡Hola! —respondió Leonard un tanto confundido.
—¿Cómo has estado? Desde la última vez que te ayudé a escapar de tu acosadora, ya no supe nada de ti.
El pelirrojo se dio un golpe mental al recordar que no se había puesto en contacto con Jonathan para agradecerle por su ayuda en aquella ocasión. Así que respondió avergonzado.
—Lo siento, pasaron muchas cosas